
Este penthouse fue concebido como un refugio urbano donde el arte, el diseño y la arquitectura conviven en equilibrio. Cada elemento, desde la composición suspendida en el plafón hasta las piezas escultóricas que dialogan con el mobiliario, aporta movimiento y sofisticación al espacio.
La calidez de la madera contrasta con la sobriedad de la piedra y los tonos neutros, creando un ambiente que es a la vez elegante y acogedor. La sala y el comedor se funden en una atmósfera contemporánea que invita tanto a la contemplación como a la convivencia, reforzada por obras de arte cuidadosamente seleccionadas.
El resultado es un hogar que trasciende lo funcional para convertirse en una experiencia sensorial: un espacio abierto, dinámico y lleno de carácter, con vistas y proporciones que refuerzan la sensación de amplitud y sofisticación atemporal.
LEVANTAMIENTO
Este penthouse cuenta con 200 metros cuadrados de espacio habitable. Desde un inicio se eliminó una recámara para ampliar el área de la estancia para permitir también una mayor entrada de luz. Con dirección este - oeste, los amaneceres se pueden apreciar desde la cocina y por las tardes toda la ventana de la terraza se abre para apreciar la caida del sol detrás del volcán popocatepetl.
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